El paisajismo es una disciplina en auge en los últimos años en España. Profesión de larga tradición en otros países de nuestro entorno, el paisajista es un profesional con una formación que aúna capacidad técnica y artística. Dentro del paisajismo existen diferentes ámbitos de trabajo, en este apartado hablaremos sobre todo del paisajismo como disciplina que se ocupa del diseño y creación de espacios exteriores.

Hablamos de paisajismo cuando el espacio exterior es valorado y trabajado desde una perspectiva global. Es decir, el espacio se estudia y analiza para sacarle el mayor partido posible, siempre desde el punto de vista de la funcionalidad y la estética. Un jardín pensado, proporcionado, funcional, en el que cada cosa tiene su lugar, capaz de transmitir emociones.
JARDINES DE DISEÑO
El paisajista trabaja con el espacio, el terreno, los recursos del lugar, la luz, los colores, las texturas, el programa de usos y las necesidades y gustos del cliente. En paisajismo hay dos elementos fundamentales que lo diferencian de otras disciplinas: el tiempo y la luz. Un paisaje cambia a lo largo del día en función de la luz, y cambia con el paso de las estaciones; un jardín, al incorporar elementos vivos, evoluciona con el paso del tiempo hasta alcanzar su madurez. Un jardín diseñado es un jardín único y siempre nuevo.
Las herramientas de trabajo del paisajista para diseñar nuestros jardines son las del arquitecto y el jardinero, las del artesano y el pintor. El paisajista define los diferentes espacios, diseña sus dimensiones más apropiadas, sus bordes y conexiones. Selecciona los materiales con los que va a trabajar y los elementos que van a dar personalidad a nuestro espacio. Su paleta es el color de los materiales, de las plantas, del entorno y del cielo. Trabaja con las texturas que vienen de la naturaleza y las que el hombre construye con sus manos. Y los trabaja de manera que el resultado sea un espacio unitario y especial, lleno de detalles que nos hagan disfrutar del exterior.
Paisajismo
Los muros del paisajista son de materiales duros pero también vivos, trabaja con muros de piedra, de ladrillo, de hormigón, pero también diseña muros con arbustos, trepadoras, setos o árboles; los techos los forma con las copas de los árboles, pero también con pérgolas, tejidos o emparrados. Las estancias creadas por un paisajista no permanecen inmutables en el tiempo, cambian con la luz y las estaciones.
El mundo del paisajismo es también el mundo de los sentidos: la vista, el aroma de las flores y de la vegetación, el sonido del agua en movimiento y del viento, de las hojas de los árboles; el roce de las texturas.