En este post vamos a centrarnos en los aspectos técnicos de las pérgolas y cenadores de madera para exterior.

Estructura de madera laminada

Estructura de madera laminada

Las pérgolas y cenadores de madera se construyen con una estructura de vigas y pilares de madera laminada, especialmente fabricada para sustentar el peso de sus cubiertas, tanto vegetales como de teja, toldos, etc.

Las vigas laminadas son piezas estructurales formadas por encolado de láminas de madera con la dirección de la fibra sensiblemente paralela. De este modo se consigue que la viga no se retuerza, se agriete menos y se pueda alcanzar unas medidas imposibles en la madera maciza de una sola pieza, también llamada aserrada. Para su fabricación, normalmente se utilizan las coníferas, aunque también se pueden utilizar las frondosas. Las especies más habituales son abeto y pino.

Madera laminada

Madera laminada

En la madera utilizada para la construcción de estructuras de exterior, las láminas están unidas con adhesivos de resorcina, que tienen gran resistencia a la humedad, buen comportamiento al fuego y pueden utilizarse en exterior. En las maderas laminadas de interior los adhesivos son distintos, generalmente de urea o de acetato.

En cuanto a las secciones de pilares y vigas a utilizar en las pérgolas y cenadores de madera, dependerá de las cargas que soporte, cualquier empresa especializada en estructuras para exterior debe saber qué medidas serán las adecuadas.

También es importante su transporte y almacenaje. Se evitará someter a las piezas a tensiones superiores a las previstas y cargar o apoyar las vigas de manera diferente a la que tendrá en la estructura una vez construida. Los elementos almacenados en obra deberán protegerse adecuadamente frente a la intemperie. Y una vez colocados no es conveniente superar el plazo de un mes sin la aplicación de un protector para exterior.

En cuanto a la protección de la madera el tratamiento en autoclave puede aplicarse en algunas maderas como el pino, pero no en el abeto que es el más frecuente, ya que el tratamiento no penetra en esta madera.

Existen tratamientos en superficie muy eficaces frente a los rayos infrarrojos (calentamiento) y ultravioletas (oxidación). Siempre hay que aplicar un protector en las pérgolas y cenadores de madera, los hay de muchos colores; blanco, gris, pino, nogal, teka, etc.

Lasur al agua

Lasur al agua

Esta protección se aplica a poro abierto y se caracteriza por penetrar en la madera dejando la veta vista y que la madera respire. Cuando resulta necesaria una nueva aplicación no hay que lijar profundamente la superficie, solamente aplicar el producto tras un lijado muy suave.

Si vamos a instalar en exterior una pérgola de madera que no tenga cubierta, es decir, que lleve solamente un toldo, nuestro consejo es hacerla con madera laminada de pino tratado en autoclave, pues va a estar expuesta a la humedad de la lluvia. Si se trata de un cenador de madera que va a llevar una cubierta cerrada y por lo tanto nunca va a mojarse, con abeto laminado y protector de superficie es suficiente. Por supuesto la madera tratada en autoclave tiene un precio mayor que la otra, si lo solicita asegúrese de que le están vendiendo lo que dicen, puede exigir un certificado del tratamiento a su empresa. Recuerde que en España lo más frecuente es utilizar abeto, y este no es impregnable, es imposible aplicarle autoclave.

Pérgola de madera

Pérgola de madera

Si se trata de un cenador de madera se entenderá que es un espacio donde podemos protegernos de las inclemencias del tiempo, lluvia y sol. Los muebles siempre permanecerán protegidos e incluso podremos crear una sala extra si le añadimos un cerramiento. Estos cenadores tienen un techo de madera muy decorativo realizado con duelas de pino macizo y una cubierta de teja que puede ser cerámica o asfáltica (más ligera). Rechace los porches cuyo techo está realizado con tableros o chapas de madera, pues se deforman con mucha rapidez.

Pérgolas y cenadores de madera

Cenador de madera

El inconveniente que tienen los cenadores de madera es que, en ocasiones, los ayuntamientos lo consideran espacio cubierto y no otorgan licencia para su construcción. Por eso, antes de encargar uno conviene observar si en la comunidad ya hay otros instalados o si tenemos algún vecino que esté deseando encontrar una razón para generarnos problemas.

Si te has quedado con alguna duda pregúntanos.